martes, 29 de mayo de 2012

Roberto Montenegro: Talento olvidado del muralismo mejicano.

Roberto Montenegro Nervo, pintor, ilustrador, muralista, escenógrafo y grabador mejicano, (Guadalajara, Jalisco, 19 de Febrero de 1885 ó 1887- Ciudad de México, 13 de Octubre de 1968). Inicia su formación artística en Guadalajara en el taller del italiano Félix Bernardelli desde 1903, aunque tan sólo dos años después fija su residencia en Ciudad de México e ingresa en la prestigiosa Escuela de Bellas Artes de Méjico o Academia de Bellas Artes de San Carlos, siendo discípulo entre otros del magnífico artista, Julio Ruelas. Asimismo, en este lugar en calidad de alumno conoce a los posteriormente ilustres: Diego Rivera, Francisco Goitia, Jorge Enciso o Saturnino Hernán. En Noviembre1906, no obstante y gracias a una beca de estudios para Europa otorgada por la Secretaría de Instrucción Pública, recala en Madrid hasta 1907, momento en el que se muda a tierras francesas y se asienta en París entrando en contacto con el movimiento cubista y entablando relación con sus más destacados representates: Georges Braque, Pablo Picasso o Juan Gris.
Tras un breve retorno de tres años a su México natal, conoce al polifacético artista Gerardo Murillo o Dr. Atl, y pone de manifiesto su potencialidad artística estando presente en diversas exposiciones hasta su regreso a la ciudad del Sena en 1913. Sin embargo, el comienzo de la I Guerra Mundial fuerza su huida hacia Barcelona y Mallorca, población en la que durante el desarrollo del conflicto pinta el primero de sus murales para el casino de la ciudad de Palma de Mallorca. Terminada la contienda, instalado de  nuevo en Méjico a partir de 1921 y a petición de José Vasconcelos, Secretario de Educación Pública y el cual le asigna el Departamento de Artes Plásticas, lleva a cabo distintos murales como por ejemplo los que realizó en El Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo: El Árbol de la vida, La vendedora de periódicos o La fiesta de la Santa Cruz, también conocida como La reconstrucción de México por obreros e intelectuales (conservado allí), o en diversos edificios públicos como en La Escuela Nacional de maestros o La Escuela Benito Juárez. De igual manera por esta época destaca su obra, La lámpara de Aladino (1924-1926).

Artista excepcional y de una capacidad creativa tan ingente como estimable, su producción muestra una simbiosis envidiable de surrealismo (Participó junto a Rivera o Carlos Mérida en la Exposición internacional surrealista celebrada en Méjico durante 1940), abstracción, simbolismo y elementos propios de la cultura popular. De esta manera, tradición y elementos propios del modernismo europeo se conjugan para mostrar el estilo definido de un autor con una fuerte seña de identidad. Versátil e incansable, suyas son una nutrida cifra de ilustraciones para libros, decorados y escenografía teatral o de ballet, así como retratos y autorretratos mediante el uso de un espejo convexo entre 1940 y 1960. De igual modo, a lo largo de estas décadas su trabajo está presente en la decoración del Hotel del Prado en 1948, del Banco de comercio en 1953, en el Teatro Degollado con su obra: Apolo y las musas en 1963 o en La casa de las artesanías y su mosaico mural: La muerte de las artesanías de 1964.

Considerado como uno de los pintores más importantes de la escena artística mejicana de los últimos cincuenta años, en esta última década se multiplican las retrospectivas y homenajes a su soberbia contribución. Sin embargo, la falta de crítica y carácter político de sus murales tan presente en la obra de los denominados "tres grandes": Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros ha supuesto una menor relevancia para una obra que a todas luces el tiempo le ha concedido una importancia colosal.
Por útlimo, cabe destacar su papel como director del Museo de Arte Popular en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México allá por 1934 o la consecución del Premio Nacional de Artes de Méjico en 1967.

Vino de consagrar, 1911.

Salomé-París 1910, 1914.

Odalisca.

 A continuación tres obras de su arte mural.
    
La fiesta de la Santa Cruz, 1924-1926. En el colegio máximo de S. Pedro y S. Pablo.

El árbol de la vida o Árbol de la ciencia, 1922. Ubicado en el antiguo colegio de San Idelfonso, Ciudad de Méjico.

Alegoría del viento o El ángel de la paz, 1928. Situado en el Palacio de Bellas Artes.

Síntesis, 1939.

Estudio de Tasso, 1942.

A la escuela, 1952.

Así es, 1952.

El niño cantor, 1952.

La víspera, 1952.

Los dos amores, 1952.

Xipe, 1952.

 Autorretratos.



Autorretrato, 1942.

Autorretrato con esfera, 1959.

Autorretrato con perro.


 Obras de su última etapa.

Cabeza azteca, 1965.

Mujer en vestido rojo, 1967.

El crepúsculo, 1968.

Estela con figura rosa, 1968.

2 comentarios:

Andrea A dijo...

Hola, necesito un autor para usar esta como una fuente en mi trabajo pues es excelente. Gracias

Miguel Antunez dijo...

Montenegro.
Otro de los grandes en estos asuntos del arte pictorico Mejicano!!!

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