jueves, 19 de abril de 2012

Erich Heckel: Litografías, esperanza y degeneración

Erich Heckel, 1945.
Erich Heckel, pintor alemán, (Döbel 1883-Bonn 1970). Hijo de un ingeniero para la construcción de ferrocariles, su familia fija la residencia en Chemnitz por el años 1897, lugar donde asistirá al museo humanístico y entrará en contacto con el también artista  Karl Schmidt Rottluf. Tras el bachillerato se decide, pese a mantener preferencias por la pintura, por el estudio de arquitectura en Dresde. Sin embargo, asistió tan sólo tres semestres a la Escuela Técnica, interrumpiendo sus estudios en 1905 para pasar a convertirse en uno de los miembros cofundadores del grupo expresionista alemán Die Brücke (El puente, 1905-1913). En esta primera época, sus obras se caracterizan por la aplicación pastosa de los colores con pinceladas nerviosas, y plasmados de tal forma que en ocasiones es posible vislumbrar el fondo. Destaca de este periodo su obra El pajar (1907), en un momento donde mostraba una manifiesta predilección por los paisajes y con inmediata posterioridad por el hombre; su célebre trabajo titulado: Bañistas en el juncal (1909), sirva de ejemplo. Además durante estos años, cabe destacar que pese a realizar diversos viajes por ciudades europeas, a diferencia de otros compañeros expresionistas coetáneos como es el caso de Ernst Ludwin Kirchner, no introdujo ningún cambio estético de relevancia notable en sus pinturas.

Heckel por Ernst Ludwin Kirchner, 1907.
Se traslada a Berlín en 1911, realizando dos años más tarde su primera exposición en la Galería Gurlitt. Esta estancia en la capital alemana marcará notablemente su evolución como pintor: la pincelada se torna enérgica, ensombrece los colores y le concede importancia capital a los verdes, ocres y negros, como se puede apreciar en el cuadro Corpus Christi en Brujas (1914). Al inicio de la Primera Guerra Mundial, se alista voluntariamente en las tropas alemanas. Durante el conflicto, como soldado se dedica a recrear paisajes (Planicie flamenca, 1916) con la luz como protagonista. Obras cuya luz símbolo de la esperanza, intentaba ser el reflejo opuesto a la terrible realidad en la que fueron pintadas. Al finalizar la contienda, Erich nunca volverá a reproducir el estilo expresionista de antaño, ahora la pincelada enérgica  es sustituida por la reproducción naturalista en sus composiciones. Con posterioridad durante la Segunda Guerra Mundial, su arte pasa a ser considerado por los nazis como "arte degenerado" y gran cantidad de sus obras fueron destruidas o desaparecieron a causa de los bombardeos y las confiscaciones. En la etapa final de su carrera, vivió en Hemmenhofen y se convirtió en profesor de la academia de Karlsruhe (1949-1955). Activo hasta su fallecimiento, en su haber cuenta también con cerca de 400 litografías y 375 aguafuertes.

El tejar, 1907.

Bañistas en el juncal, 1909.

White horses, 1912.

Corpus Christi en Brujas, 1914.
Dos soldados heridos, 1915.

Planicie flamenca, 1916.

Primavera, 1918.

Retrato masculino, 1918.

Retrato masculino, 1919.

Joven payaso, 1930.

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