martes, 17 de abril de 2012

Edvard Munch: Melancolía, gritos y expresión.

Edvard Munch, pintor noruego, (Löten, 12 de Diciembre de 1863-Ekely, 23 de Enero de 1944). Considerado el padre del expresionismo, aunque se puede afirmar que sus antecedentes se fijan en el propio Vincent Van Gogh. Con una infancia marcada por la enfermedad y el dolor, es a partir de 1880, en Oslo, cuando comienza a estudiar pintura junto al maestro Christian Krohg.

En 1885 se traslada a París, y a su regreso a Noruega ya ha modificado su forma de pintar, acentuando el carácter expresionista de sus cuadros, al mismo tiempo que comienza a entrar en contacto con la bohemia de la ciudad. En 1889, retorna a París, y empieza a interesarse por el neoimpresionismo, Gauguin y Van Gogh, no obstante pese a estar influido en gran medida por el primer pintor, los temas principales de sus obras son el amor y la muerte. En su nuevo regreso a Oslo, sus creaciones se han convertido en un claro reflejo, de desdichas, soledades y el pésimo concepto que contempla de la vida y el género humano.

Ya en 1892, cuando realiza una importante exposición en Berlín, el sentimiento de soledad, dolor y amargura de sus cuadros, las expresiones demacradas y exaltadas de los rostros en sus creaciones, las líneas alargadas y sinuosas en sus figuras, o la agitación en el tratamiento de los colores se muestran como una influencia decisiva sobre los pintores germánicos y sus tendencias expresionistas (En Alemania reside habitualmente hasta 1908). En 1896, otra vez en París, construye para el Teatro de la Ópera los decorados de Peer Gynt de Ibsen, exponiendo al año siguiente en el conocido Salón de los Independientes. Retorna a Berlín, y tras una profunda depresión en 1908, vuelve a su país natal donde realiza una gran exposición en Oslo. En este periodo pese a obtener un gran éxito profesional, son sonadas sus crisis nerviosas, por lo que se ve obligado a realizar diversos viajes por Estocolmo, Londres o Copenhague.

En los años posteriores Munch considera necesario retirarse progresivamente, siendo homenajeado de forma paralela en diversas ocasiones por su valiosa contribución artística. Por otra parte la llegada de los nazis al gobierno alemán, suponen la confiscación de 82 de sus cuadros, abduciendo como razones que sus pinturas eran un "arte degenerado" repleto de muerte y tragedias, temas que en aquel contexto resultaban poco convenientes. De esta manera la invasión alemana a Noruega, se tradujo en la retirada de la casi totalidad de su obra de los museos estatales, por considerarla ofensiva y escándalosa para los espectadores.No obstante en plena II Guerra Mundial su arte adquiere relevancia internacional, y expone por primera vez en Nueva York allá por 1942.

Hasta su fallecimiento en 1944, se sucedieron los tributos como reconocimiento a su prolífica y espléndida trayectoria. Además cabe destacar en su carrera, la ejecución de aguafuertes, litografías y xilografías de manera magistral; y como curiosidad apuntar que tras el famoso robo de El grito en 2005, el cuadro fue recuperado con desperfectos menores, y las medidas de seguridad que lo custodian fueron reforzadas de manera inmediata y ostensible.

El grito, 1893.

Ansiedad, 1894.

Melancolía, 1895.

Las cuatro edades, 1902.

Retrato de Friederich Nietzche, 1906.

El enterrador, 1910.

Asesino en la alameda, 1919.

Autorretrato, 1919.

Autorretrato junto a la ventana, 1940.

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