martes, 20 de septiembre de 2011

Impresionismo.

Impression, soleil levant de Claude Monet, (1872).
Movimiento pictórico caracterizado por pretender exponer de manera directa las impresiones experimentadas por el artista frente a la naturaleza. Iniciado en la Francia de finales del siglo XIX, el concepto como tal fue utilizado por primera vez en el periódico Le charivani (25 de Abril de 1874)  por Louis Leroy, el cual, tras apreciar la obra de Claude Monet: "Impression, soleil levant", describió despectivamente como: "Exposición de los impresionistas", a todo el conjunto de obras presentes en la presentación. Muestra asimismo organizada por la "Sociedad anónima de pintores, escultores y grabadores" y que en aquel momento contaba con la presencia in situ de: Claude Monet, Edgar Degas, Pierre-Auguste Renoir, Paul Cézanne, Camille Pissarro, Alfred Sisley, Berthe Morisot y Armand Guillaumin. Todos ellos unidos bajo un objetivo común: romper con el estilo oficial, es decir, plantear una reacción frontal contra el academicismo imperante. Pintura al aire libre y basada en un temática cotidiana, antítesis del patrocinio a exposiciones oficiales o el rígido modelo a seguir.
La revaloración de la luz, el color o el efecto producido por los rayos sobre los objetos en contrapeso al propio trazado del dibujo, se presentaban como tres de los factores fundamentales para expresar directa y con la mayor pureza las impresiones captadas por el artista frente a la naturaleza que lo envuelve. Razón válida para que la idea de que el color debe aplicarse puro sobre el lienzo, sin ser mezclado antes en la paleta, fuera el signo inequívoco de su técnica. De ahí, su disfrute con una pincelada ligera y corta alejada de tonos oscuros, que busca captar la importancia de la luz más que la propia perfección de los contornos (la luz difumina la formas en las que proyecta). No es necesario pretender la perfección, sugerir los perfiles es más que suficiente. Efecto que se consigue con una mixtura de colores primarios y sus complementarios, provocando un violento contraste inmediato que incide tanto en una mayor luminosidad como en un espléndida brillantez en sus pinturas. Cada objeto posee su propia tonalidad y las sombras ya no son uniformemente grises o negras

No obstante, una técnica férrea, definida e inamovible para toda la corriente no será su principal seña de identidad. Más bien, la definición de impresionismo va ligada al espíritu y  un tratamiento al aire libre de la realidad. Artistas soberanos e independientes que persiguen el tratamiento sin corsés del entorno particular.
Desayuno en la hierba de Edouart Manet, (1863)
Herederos, por decirlo de alguna manera, de quienes también persiguieron captar los efectos de la luz natural. Aquellos que eliminaron sombras secundarias, emborronaron contornos y dieron alta importancia a la claridad,  en beneficio de una fiel impresión: Francisco de Goya, Diego Velázquez, Jan Vermeer o Eugene Delacroix, entre otros. Maestros ilustres que sumados a la influencia directa de los tremendos paisajes de John Constable, Richard Parkes Bonington, William Turner o Camille Corot y Édouart Manet, se establecieron como los baluartes originales de un movimiento clave en el devenir del siglo XX y la historia contemporánea en general. La influencia de los impresionistas se difundió más allá de tierras francesas, esencialmente en Alemania con Max Liebermann o Lovis Corinth; Bélgica con Emile Claus; Reino Unido con Walter Richard Sickert o Philip Wilson Steer; EEUU con John Singer Sargent y John HenryTwachtman. Mientras que en España merecen mención especial: Dario de Regoyos, Aureliano de Beurete, Eugenio Hermoso y Joaquín Sorolla.


Camino en la nieve de Armand Guillaumin, (1869).


Canal de San Martín en París por Alfred Sisley, (1870).


Clase de baile por Edgar Degas, (1875).


Le Bal au Moulin de la Galette por Pierre-Auguste Renoir, (1876).


Día de verano por Berthe Morisot, (1879).


Los jugadores de cartas por Paul Cézanne, (1895).


Boulevard deMonmartre en París por Camille Pissaro, (1897).

Algunos impresionistas a nivel internacional:


El puente blanco de J.H. Twachtman, (1895).


Niños bañándose de Max Liebermann, (1898).


Los bañistas de Walter Richard Sickert, (1902).


Chicos en la playa de Joaquín Sorolla, (1910).

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