miércoles, 13 de abril de 2011

Agustí Centelles i Osso: El Robert Capa catalán.

Agustí Centelles i Osso, fotógrafo español e iniciador del fotoperiodismo dentro del panorama nacional, (Graus, Valencia, 1909- Barcelona, 1 de Diciembre de 1985). Valenciano de origen y catalán de adopción, ya que su familia se trasladó a Barcelona cuando éste tan sólo tenía un año de edad. Comenzó a entrar en contacto con el mundo artístico desde muy joven, de esta manera en 1924 ingresa como aprendiz en el taller para fotografía del conocido Ramón Baños, lugar donde inicia su andadura profesional y el dominio de la técnica del retrato. Poco tiempo después de igual modo pasa a formar parte del taller de Josep Badosa, donde ya de lleno comienza su conocimiento sobre el fotoperiodismo. Tras esta etapa formativa, a la edad de 25 años participa de manera individual e independiente en diversos medios periodísticos dentro del circuíto de la ciudad condal: La humanitat, La Rambla, Última hora, La publicitat, La vanguardia,...
En 1936 con el comienzo de la Guerra Civil, es destinado al frente de Aragón y será a partir de este momento con sus trabajos de foto documental cuando alcance verdadera notoriedad. Instantáneas sobre las tropas en el campo de batalla, acerca de los enfrentamientos urbanos, del desgarro humano o sobre la irracionalidad de un conflicto entre hermanos fueron algunas de sus obras cumbres.
Autoexiliado a la vecina Francia en 1939, sufrió la estancia en varios campos de concentración en los cuales fue capaz de proteger y salvar gran parte de los negativos de las imágenes más relevantes que se trajo de España. Incluso preservó sus cámaras, por lo que en el campo de concentración de Bram se le concedió permiso para establecer un pequeño laboratorio fotográfico gracias a su carnet de periodista expedido por las autoridades francesas. Retratando las pésimas condiciones de los prisioneros en dicho lugar.

Concedido un permiso para abandonar el campo temporalmente para la vendimia en 1939, este se convirtió en definitivo a partir de 1942. Momento en el que dan comienzo sus conversaciones con la resistencia francesa, rotas tras la detención de los activistas y destrucción del laboratorio de fotografía propio por parte de la policía en 1944. Decidido a retornar para Cataluña, (dejó escondidos los negativos de las fotos tomadas en Francia para no inculpar a los retratados y opositores al régimen, que recuperó en 1976) ese mismo año penetra por la frontera andorrana y se instala en Reus donde permanece en la completa clandestinidad cerca de dos años, tras los cuales se entrega a las autoridades barcelonesas para ser juzgado y determinarse su libertad condicional.
Desde entonces debido a sus anteriores trabajos periodísticos con clara tendencia política y carácter documental, la dictadura franquista no permite su incorporación al fotoperiodismo. En consecuencia, pasa a ser considerado como un profesional de la fotografía publicitaria e industrial.

Maestro en el manejo de las famosas cámaras Leica, sus instantáneas se centran en una plasmación directa, cruda y fiel  de la realidad. En un pulso manifiesto por obtener la mayor pureza del tiempo capturado, no en vano, gran parte de su trayectoria forma parte fundamental del soporte gráfico de la Guerra Civil Española. Por ello en la actualidad, su obra más allá del valor periodístico, informativo e histórico que atesoran ha pasado a convertirse en un sello icónico para analizar una etapa oscura no tan lejana y a buen seguro, que es mejor no olvidar.
Entre sus galardones más importantes destaca por encima de todos la obtención en 1984 del Premio Nacional de Fotografía.
A día de hoy, su legado tras un litigio entre la Generalitat y sus dos hijos (herederos legítimos) esta depositada en el Centro documental de la memoria histórica de Salamanca siendo propiedad del Ministerio de cultura español.
Disputa que como afirma su hijo Sergi Centelles tiene su raíz en que la Generalitat no se interesó por el archivo hasta que supo que el Gobierno lo quería. "Este pataleo se debe a la ineptitud de la consellería de Cultura, que se ha despertado a última hora y siempre ha minusvalorado el archivo. La Generalitat ha ignorado siempre a Agustí Centelles. Cuando supieron que el ministerio lo quería, ofrecieron 300.000 euros y luego 500.000, pero nunca concretaron el proyecto de difusión. Si nos hubieran garantizado eso, quizá el archivo no habría salido de Cataluña. Nos llaman peseteros y no hemos recibido nunca un euro por las exposiciones. En Barcelona hubo una sobre Capa que costó tres veces la cantidad por la que hemos vendido el arhivo". De hecho: "la Generalitat ha ignorado a Agustí Centelles", recalcaba. Fuente de extracto: Diario El País.


Las ramblas de Barcelona en 1934.


Niños jugando a fusilar a otros en 1936.


Persecución de la Guardia de asalto a un manifestante en Febrero de 1936.


Colas para ir a votar en la elecciones del 16 de Febrero de 1936. Ganadas por el Frente Popular.


Retorno de Lluís Companys a Cataluña en Marzo de 1936.


Un miliciano besa a su novia en Julio de 1936.


Anarquista y Guardias de asalto afines a la República.


La Guerra en Barcelona el 19 de Julio de 1936.


Un guardia de asalto en Barcelona, 19 de Julio de 1936.


Un brigadista afroamericano en 1936.


La madre dolorosa, llorando la muerte de su hijo tras el bombardeo el 2 de Noviembre de 1937 de Lleida.


Salida de Centelles del campo de concentración de Bram.


Fotografía comercial para Chupa Chups en 1947.

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