viernes, 28 de enero de 2011

Thierry Guetta o Mr. Brainwash: ¿Arte o parodia?.

En 2010, se estreno en el Festival de Sundance el documental: Exit Through the Gift Shop  (2010) en cuyos créditos tan sólo aparecía la reseña: Un film de Bansky (Hoy día el artista urbano más famoso del mundo). Sin embargo esta película, que es en realidad un Mockdocumentary o falso documental, no gira en torno a su vida u obra, sino sobre la persona de Thierry Guetta. Un francés residente en EEUU que estaba obsesionado con grabar a través de una cámara todo el street art (arte callejero) a su disposición que gracias a su primo, el artista graffitero francés conocido como Space Invader, pudo introducirse en los círculos de arte urbano más selectos de medio mundo. Hasta el momento en que consigue dar con la pista en 2006 de Banksy, del cual no se conoce su verdadera identidad ni existe imagen alguna de su rostro, para pasar a ser el único que pueda filmarlo en acción. Bansky le concede la posibilidad de acceder a su estudio, observar el trabajo y analizar su forma de pensar, e incluso lo animó para que empezara a crear. Dicho y hecho, Guetta ha aprendido de primera mano la técnica y el conjunto productivo de sus maestros, de esta manera el siguiente paso una vez procesada la información requerida consiste en transformarse en Mr. Brainwash (Señor lavado de cerebro) y lanzar sus propias creaciones. Volvió a Los Ángeles e invirtió sus ahorros para disponer de un taller, contrató a ayudantes y decidió entrar con fuerza y premura instantánea en el mercado del arte. Sin que ello en ningún sentido le suponga o exija un cierto grado de innovación y originalidad, ya que en gran medida ejecuta un plagio descarado de los artistas a los que había filmado. En consecuencia, no puede ser considerado un verdadero artista, está a las antípodas de la creación, o eso,  al menos piensan artistas urbanos de primer nivel como el propio Banksy o Shephard Fairey. Todo su trabajo resulta para muchos una broma de mal gusto, un refrito de arte contemporáneo mezclado con la predilección por los famosos y una desmedida recreación de estéticas usurpadas.
No obstante su estrategia de marketing ha resultado de lo más satisfactoria. Su primera exposición celebrada en Los Ángeles bajo el título de: "La vida es bella" en Junio de 2008, y promocionada a base de carteles con su imagen delante de un micrófono por toda la ciudad, resultó ser un éxito abrumador. Miles de personas esperaban ansiosas no perderse el acontecimiento y pese a que el artista asegurara que lo suyo es sólo: "Fotocopia, exploración y photoshop" (lo que le ha supuesto alguna que otra demanda referente a los derechos de autor), la locura colectiva por el nuevo "revulsivo artístico" compró obras por un valor de 1 millón de $ a álguien que por entonces no había demostrado o creado nada en absoluto. En muchos casos copias del formato Andy Warhol ahora en el rostro de Michael Jackson o Madonna junto a tarros XXL de sopas Campbell que cualquier hábil y barato imitador puede hacer. Aunque de poco servía afirmar (incluso por el propio autor) la simpleza y repetición de su arte, la intoxicación de falsa vanguardia sumada al galopante esnobismo presente eran imposibles de erradicar. Incluso Madonna le encargó la portada de su disco de Grandes Éxitos: Celebration (2008).

De aquí en adelante su victoria estaba más que cantada, un "artista consagrado" y elevado a las alturas con el público rendido a sus pies han pregonado crítica y medios. De hecho, su siguiente exposición celebrada en Nueva York en Febrero de 2010 y titulada: Icons, fue un éxito aún mayor. Y a decir verdad, es posible que algunas de sus obras tengan el encanto, impacto o suficiente ingenio como para ser dignas de admiración, es imposible negarlo, cosa bien distinta es que sea una evidente muestra de la degradación, errónea concepción y desmedida apreciación del valor en un mundo en cierta medida, a estas alturas, un tanto desenfocado.
No obstante la polémica en torno a su vida y el contenido del documental, anteriormente citado, está más que servida. La prensa estadounidense afirma que no es más que una maniobra y burla del propio Bansky para ridiculizar el actual sentido del arte transformado en un absurdo negocio. Además de barajar que la identidad de Guetta es falsa siendo en realidad el propio Bansky (puesto que no se conoce su identidad puede tratarse de cualquiera) para demostrar quizás que todo es vendible y cualquiera aún con escasas aptitudes puede llenarse los bolsillos.


Marilyn Jackson (2008). La vida es bella.


Portada de Celebration (2008) de Madonna.


Dile hola a mi amiguita (2008).


Billie Holiday (2008). La vida es bella.



Machine gun (2008). Elvis Presley.


Alfred Hitchcock (2008).


Superman Obama (2008).


Una de las catorce figura gigantescas para la serie Primtemps love en Nueva York (2009).


Fachada de la exposición: Icons (2010).


The Rolling Stones (2010). A base de vinilos reciclados.


U2 (2010).


De vuelta al trabajo (2010).


Es un niño (2010).


The Beatles-Kiss (2010).


Amor (2010). Charles Chaplin.


Jackson Pollock en Los Ángeles.


Los lakers con Kobe Briant.


Muñeco a base de neumáticos en Icons (2010).

2 comentarios:

El Señor de la mente en blanco. dijo...

Si pretende ser un artista, realmente es un patán...

F.David Rgz Campos dijo...

No lo pretende, en realidad le importa poco lo que opinen de él. Lo cierto es que está en la cresta de la ola y vende una barbaridad. Miserias del primer mundo.

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