domingo, 9 de enero de 2011

El Guernica.

Pintada al óleo por Pablo Picasso, se trata de una obra en blanco y negro de enormes dimensiones (3,50 x 7,82 m), con el objetivo de ser contemplada por un gran número de personas. La inspiración del cuadro es el bombardeo que el 26 de Abril de 1937 la aviación alemana, perpetró sobre la ciudad vasca de Guernica, dejándola prácticamente destruida. Siendo este el primer bombardeo indiscriminado sobre población civil en toda la historia. Los bocetos preparatorios se iniciaron (1 de Mayo de 1937) dos días después de que se difundiera la noticia del suceso y la obra fue terminada a principios de Junio. La pintura presenta de derecha a izquierda, los siguientes personajes: una mujer que se arroja desde un edificio en llamas con los brazos en alto; una figura femenina agachada en actitud de correr hacia el centro del lienzo, encima de la cual aparece, por una ventana, la cabeza y el brazo de otra mujer que sostiene un quinqué; en la parte central, un caballo moribundo con una pica hincada en su lomo, entre cuyas patas parece haber el cadáver desmembrado de un guerrero que aún sostiene una espada rota; en el extremo izquierdo, una mujer con un niño muerto en brazos, que se antepone a un toro que contempla la escena; entre la cabeza de éste y la del caballo vuela un pájaro con el pico entreabierto. Preside el conjunto el ojo de la noche, con una bombilla por pupila.

Picasso jamás explico el Guernica, ni sus símbolos, por lo que es necesario llevar a cabo una interpretación. En lo que respecta a los medios utilizados, son los mismos que los empleados en el cubismo, formas fragmentadas y sintéticas, aunque también responde a las deformaciones del expresionismo y la simbología del surrealismo. En el color, retorna al cubismo sintético de tonos blancos, grises y negros, con algunos leves toques de azul o carmín, aunque siempre buscando la ausencia cromática. Es un cuadro repleto de símbolos: el caballo salvaje es la guerra, que lleva un obús en su dentadura; la flor es la esperanza de la paz que nace de la espada rota apoyada en el suelo; la bombilla es la tecnología capar de fomentar la destrucción o el progreso; el fuego de las casas es la agresión a la intimidad y el toro reflejo de lo ibérico.
Por otra parte, numerosos motivos del Guernica tienen su precedente en otras obras picassianas de tema bélico (Aguafuertes sobre la Guerra Civil en 1937) y taurino (Minotauromaquia, 1935); el caballo herido que centra la atención del espectador, procede de estas últimas.
Aguafuerte (1937). Minotauromaquia (1935)

El Guernica, fue encargado por la II República durante la Guerra civil española para mostrar al mundo la ferocidad de la contienda, y expuesto en el pabellón español de la exposición internacional de París (1937), donde causó una enorme impresión, debido a la capacidad expresiva del autor, para plasmar la violencia y la destrucción.

Como curiosidad se tiene constancia, que Picasso recibió de la República 150.000 francos en concepto de gastos. En una nota firmada por Max Aub, con fecha del 28 de Mayo de 1937, se acredita este pago. Y aunque Picasso, se negaba a aceptar ninguna cuantía, finalmente al importe se le concedió un carácter simbólico, dirigido a cubrir los gastos de realización de la misma. De cualquier manera con el tiempo, lo relevante sería que el recibo de dicho pago, permitió al gobierno español reclamar la propiedad de la obra. En 1981 tras pasar más de 40 años en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), la obra llegó finalmente a España. Se expuso al público primero en el Casón del Buen Retiro, y luego, desde 1992, en el Museo Reina Sofía de Madrid, donde se encuentra en exhibición permanente.

Aquí les dejo, la obra original y un montaje de video en 3D de la misma.


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